Éste es el pájaro que trae ritmo a la noche y canta a las seis mientras papá se queja. No sé, nosotros estamos en rojo.
Mostrando entradas con la etiqueta microRELATOS PARA VER. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta microRELATOS PARA VER. Mostrar todas las entradas
jueves, 10 de mayo de 2012
viernes, 25 de noviembre de 2011
Cara
Cuando cara de piedra es lo mejor que ponés para sentir placer, mejor mejor mirate en un espejismo de cristal y volate un viajetón sinfín. ¿O acaso no sos un toro?
[*palabras de todos un poco y pinturas de María de las Galaxias.]
lunes, 2 de mayo de 2011
José, María, plaza
Yo lo miro y lo envidio, la verdad que sí, ahí tranquilo al aire libre, quizás pensando en nada. A ella también, también la envidio un poco, pero más lo envidio a él. Ojalá se junten estos dos, de corazón, hacen linda pareja. Ahora solo quiero dormir. El de la cámara, por favor, ¿podría dejar de tomarme fotos?
[fotografía de Jose Maria Plaza]
martes, 19 de abril de 2011
Era ese instante el presente.
Un viaje más para el recuerdo, porque la vida es una y hay que aprovecharla.
Los únicos sentimientos que había ahí pasaban efímeros y se quedaban entre las montañas. Con cada luz nos levantábamos para tomar la ruta al norte. Árboles bajos a un lado. Basura al otro y frió adelante. ¿Podíamos seguir yendo al norte, como anhelándolo, si veíamos lo oscuro que se ponía? Podíamos. ¡Y allá vamos! Mientras tanto cada uno piensa en lo suyo. La vida, la música, la felicidad, qué hago acá... Mejor conversábamos. Un largo viaje, ¿no? Un largo viaje. Lindo día nos tocó. Sí, qué suerte.
Los únicos sentimientos que había ahí pasaban efímeros y se quedaban entre las montañas. Con cada luz nos levantábamos para tomar la ruta al norte. Árboles bajos a un lado. Basura al otro y frió adelante. ¿Podíamos seguir yendo al norte, como anhelándolo, si veíamos lo oscuro que se ponía? Podíamos. ¡Y allá vamos! Mientras tanto cada uno piensa en lo suyo. La vida, la música, la felicidad, qué hago acá... Mejor conversábamos. Un largo viaje, ¿no? Un largo viaje. Lindo día nos tocó. Sí, qué suerte.
*Fotografía de Emiliano Yaber
sábado, 26 de marzo de 2011
Barrio culinario
Hola a todos, buenas tardes, cómo están? Estamos muy contentos de estar acá, de poder estar con nosotros, que nos acompañen en esta inauguración que busca darle al barrio una pizca extra de calidad en sabores helados, en artesanías heladas como pueden leer en nuestro slogan; y por eso les brindamos acá a mi derecha los nuevos imanes en 3D para que puedan hacer su pedido por teléfono, celular, nextel o twitter, en el día de su aniversario, en reuniones casuales y eventos de todo tipo… Hacemos entregas gratuitas a partir de las 10 de la noche, para ustedes, nuestros agasajados, con motos de primer nivel y cucuruchos de regalo… Llámennos y serán atendidos por personal especializado que responderá todas sus dudas y consultas; así que ya mismo los invitamos a probar nuestro Chocolate de Frambuesas Negras y el Limón Achampagnado con Cascaritas de Nuez…
Sí, perdón? Cómo me dice, señorita? Vigilante?... ahá, no, no no, fresco y batata no tenemos… no, ni fresco ni mar del planta…
miércoles, 23 de marzo de 2011
Temperley Lawn Tennis Club
Ok. Es de noche. Él me dice que arranque, que escriba, que lo cuente. Yo no escucho, no se escucha nada. ¿Qué? ¿Que te cuente qué? Y el reggaetón suena de fondo. Encerrada con él, escuchamos. ¿Quién habla? ¿Quién rechina? ¿Qué hace un animador poco entusiasta hablándole a la nada? Hay una fiesta, digo, por allá, al aire libre, a los gritos, a nadie le importa y el tipo grita, habla, se microfonea. Groso, se cree groso. Pero nada que decir tiene este animador, nadie hace como que le presta atención, ¿quién fue el inconsciente que le subió el volumen?
En el Lawn Tennis Club de Temperley la gente se pone una máscara y pretende disfrutar, de estar ahí, de no ver, no escuchar, de no sentir, supongo. Algunos se despabilan y salen derechito por la puerta de adelante en busca de bailar de verdad. Esa fiesta es un fraude, eso no es una fiesta, eso no es un fiestón. Eso piensa ella y también lo creo yo, eso piensa el que se quedó afuera y los otros que acaban de salir entre risas y champagnes. Sí, porque no es tan difícil avivarse. ¡Gritalo, nena! ¡Escribilo!
Ok. Ahí voy. Escuchen bien, viejos vinagres: Tu fiesta privada nada tiene que ver con mi bailongo.
martes, 8 de febrero de 2011
miércoles, 26 de enero de 2011
Coso cíclico
vos
me vas a hacer mejor persona
me estás
me estás haciendo mejor persona
mejor que quién?
que yo misma?
siempre nos vi a la par
me gusta caminar de la mano
martes, 3 de agosto de 2010
Casan

Llega la policía armada, con palazos, botas e intenciones. Se ven los griteríos, las corridas, las caras de enojo y las de tristeza. Para la izquierda y para la derecha, huyen los muñecos de madera, a mano alzada los cuadros pintados, las pulseras y collares, el hilo encadenado. Quedan pinceles, alambres, cositas. Todo pisoteado, y los trapos tirados.
Anselmo grita basta, con la locura en colores. Unos cuantos cierran los ojos y ven represión, agresión, opresión. Nada de eso, nada de eso. Anselmo pregunta qué pasa, pregunta por preguntar. Este policía responde: Momento, por favor, ¿acaso podría decirme el precio de aquel anillo pintado?
domingo, 30 de mayo de 2010
Sr. y Sra. Hongo
Entonces así fue como el Señor y la Señora Hongo se encontraron un día. No es que nunca se habían visto, no, no. Pero estaban ahí y de golpe se miraron, y así se encontraron. Nos encontramos, dijeron. En realidad no lo dijeron, pero seguro lo pensaron. Se dieron unos besos, se miraron de reojo, y alguno de los dos gritó un tanto sorprendido: Uy, mirá que lindas estas cositas, parece que viven en un micromundo, sacales una foto!.
domingo, 23 de mayo de 2010
Fondo negro
domingo, 11 de abril de 2010
Amor y Arroz

Texto en sintonía con la obra de Alicia Virginia Fernandez Balboa
Entonces vivieron felices y comieron atún. Mucho atún con mucho arroz, para amortizar el sueldo que era escaso. Los dos tenían trabajo, sí, no se quejaban, pero los gastos existían.
Como en toda casa de esos casos, compartida o por compartir, se gastaba poco en lo importante y cada vez más en los detalles. Se querían, entonces por eso comían atún con arroz, y salían a caminar por las noches, y se quedaban a dormir por las mañanas. Y no pensaban en nada, mientras los vecinos gritaban y los pájaros cantaban.
Se habían conocido en silencio en una calle de tarde, cuando un nene algo sucio pasó, y él le dio sus miles de monedas de bolsillo. Después de eso todo siguió igual, y siempre decidieron seguir.
Nunca se casaron, y el atún era caro. Pero vivieron felices, y comieron atún con arroz.
viernes, 12 de febrero de 2010
Horizonte Lateral*

*título e imagen por la fotógrafa Alexa Rabbit
http://www.myspace.com/alexa_rabbit
Miró para allá. ¿Qué hay allá? Buscó la humildad que se veía por el horizonte. Hay formas altaneras. Sabía que era difícil encontrar los pasos de su madre pero miró igual, porque quiso hacerlo. No camina. Quería ser todo aquello que no estuviera ahí cerca. Ya no hay nada. Las cosas se complicaron entre colores. Rojo y naranja son la salida. Sintió que ya no importaba más que la mirada perdida, incluso el desgano. La frustración la salva de insistir. Se sentía sola y estaba sola ella. Sólo ella ahora. Mientras perdía las ganas disfrutó ese horizonte. Todo disfruta. No hubo manera de escapar, sino simplemente sentarse. Se para. Quería volar, como todos los soñadores quisieron en las tardes naranjas. Hoy vuela Paloma.
Claro

http://wontherlf.deviantart.com
Claro. Siento. Lógico. Claro. No debería. No pasa por deber. Deber, deberes. Paredes. No pasa por las calles. Vértebras. Venas. Duele. Pájaros. Luces. Claro. Pastos altos. Correr. Cada espacio va cayendo. Aplastados. Destacados. Sobresalimos, nos vemos. Estamos. Jugamos. Hoy jugamos ya. Prometemos querer seguir jugando entre pastizales altos en claros de bosques mientras la luna así, llena, nos ilumina. Sí, claro.
jueves, 11 de febrero de 2010
16191
viernes, 5 de febrero de 2010
Desangrate en mi piel*
* título e ilustración del maestro mexicano Carlos Cisneroshttp://cicart.deviantart.com/
No, no es por nada, no, estoy bien. No tengo razones, no me pasa nada. Sólo, quizás, un poco de hambre de esa realidad fuerte y las bobas metáforas bonitas. No, pero no siento nada, no es tan grave, no son tan bonitas. No son nada. A veces me da por enfriarme los ojos, las manos, el pelo, la piel… se siente tibio. Se siente, a secas. Es suficiente. No, no estoy dudando, no siento nada, en serio. No me mires que no sufro, no soy yo, es el golpe. No, ya sé, no me golpee, creeme. Pero las ganas, no sé, están. No, no están si no las miro, no las toco. Me tapo los ojos.
miércoles, 27 de enero de 2010
Carta encontrada

http://y0r1ck.deviantart.com
Monserrat, septiembre 3
Sus palabras me han tomado por sorpresa, y, aturdida, he dejado de dormir. Esto me sucede porque no he de ser yo la real destinataria de su carta, aún cuando tengo estrecha relación con el edificio de la calle Rivadavia 1523 que usted nombra: mi hogar se encuentra justo enfrente. Cómo es que hemos sido puestos en contacto, no puedo saberlo. El temor se entremezcla con la intriga y provoca un sinfín de preguntas.
Observo por la ventana al otro lado de la calle en busca de respuestas, pero no consigo hallarlas. Sólo un niño. Sí, un niño mal vestido y travieso, quien ha dejado en mi buzón un papel con dígitos que a mí no me significan nada. Quizás usted, con la pericia que se percibe, sepa qué hacer con ellos. En el papel estaba escrito:
HAY QUE PARTIRSE EN DOS PARA ENTENDER EL DILEMA
Lamento haberme interpuesto, sin mi parecer, entre usted y su estimada.
Esperaré, aún más ansiosa, que del mismo modo casual me lleguen sus futuras líneas.
Respetuosamente,
C.
P.D.: Nunca podremos saber si la muerte del poeta sucedió un 30 o un 31 de agosto. Las pruebas reniegan.
domingo, 24 de enero de 2010
Cactus

Estoy observando la espina del lado inferior derecho del cactus de un metro diez que está en mi balcón del cuarto piso al frente de la calle Soler, barrio de Palermo y ciudad de Buenos Aires, que no, no es más que una espina que disfruta del sol de las cuatro y cinco de la tarde, y piensa con recurrencia que si la lluvia no viene la muerte se acerca porque la dueña no riega: sólo observa.
El cadáver

Siéntate en la puerta de tu casa y verás pasar a tu enemigo paseando. Su señora y sus dos hijos, una nena y un nene, ojos rubios, mucho pelo, sonríen y hacen muecas y saluditos con la mano. Vos ahí sentado. Los fideos se pasan porque no te paraste, y la vereda misma se llena de hojas secas en verano. Cada vecino se acostumbra a verte y no te saluda, y el enemigo sigue paseando. Todo esto mientras llueve, nieva, niebla. Vos seguís ahí sentado. Mejor le das un último vistazo a tu casa porque ya no importa si se cae o sigue en pie. Ya casi no es tu casa. Vos ahí. No importa dónde. Tampoco importa ya quién es tu enemigo ni por qué no se convirtió en cadáver como vos querías. Otro se convirtió en puerta. Vos.
El retocador de sueños

Era en los sueños cortos donde al retocador de sueños le gustaba meterse. Sueños de colores rojos, pestañear profundo, y cama mojada. Era un sueño equivocado el que le cambió la vida al retocador. Y no se supo nunca, ni se sabrá nunca jamás, si el error fue con ganas o, sin querer, SIN QUERER, salvó tantas ilusiones. Fue a meterse en las sábanas desprolijas de la cama del cuarto de arriba de la vecina del piso 6, la que dormía sin paz. Más que sueños eran pesadillas, que la despertaban una, dos, tres, cuatro veces. Más que una interrupción, más que un retoque. Él se hizo cargo así. Ahora ella puede estar despierta y soñar, y no esperar el minuto exacto en que cierra los ojos y desespera. Ahora él se hizo cargo así. Él la interrumpió a las 3 de la mañana y a las 3 y 5 se durmió. Ella también.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



*









